El peluquero valenciano reúne a cuatro firmas de moda y a tres artesanos locales en una colección nupcial que defiende un principio: la elegancia no necesita excesos.

Hay colecciones que se miran y colecciones que se leen. RAÍCES II, la nueva propuesta nupcial de Juan Herrero, pertenece a las segundas. Cada peinado, cada joya y cada mantilla tiene detrás una idea. Y esa idea empieza donde él ha decidido volver a empezar: en Valencia.
Quién es Juan Herrero
Para quien no lo conozca, Herrero es peluquero valenciano, con salón propio en Valencia, Nova Gent Estilistas, y una figura con peso dentro del sector: es cofundador de los premios Galardón Revelación Nacional, una iniciativa pensada para dar visibilidad al talento emergente de la peluquería. Que alguien con salón y proyección dedique parte de su tiempo a impulsar a los que vienen detrás dice mucho de cómo entiende la profesión.
Con RAÍCES II demuestra, además, que sabe contar una historia.
El peinado a dos tiempos
El sello de Juan Herrero es un concepto tan sencillo como difícil de ejecutar: un mismo look que evoluciona junto a la novia.
- Ceremonia: un recogido sofisticado, limpio y preciso.
- Fiesta: una melena suelta, ondulada, sensual y llena de movimiento.
Cualquiera que haya trabajado en nupcial sabe cuál es el problema: la novia llega impecable a la ceremonia y, a las pocas horas, quiere sentirse otra. Herrero resuelve esa transición dentro de una misma propuesta. El recogido no es un punto y final, es el primer acto. En las imágenes se ve con claridad: moños bajos, pulidos, de líneas muy precisas, que más tarde se convierten en ondas amplias y naturales. La mujer es la misma. Cambia el tiempo.
El lema de la colección lo resume bien: «2 tiempos. 1 mujer. 1 historia.»
Moda, peluquería y artesanía en una sola historia
La colección se construye junto a cuatro firmas de moda: Isabel Sanchís, Alejandro Resta, Miguel Llopis y AO Concept. Cada una aporta un lenguaje distinto y el peinado se adapta a todos:
- Isabel Sanchís: volumen escultórico, plisados y un vestido de línea limpia salpicado de pequeños detalles.
- Alejandro Resta: textura, plumas y un escote profundo para una novia de carácter.
- Miguel Llopis: lentejuelas, mangas con volumen y un lazo negro que cruza la espalda.
- AO Concept: el traje sastre nupcial, con pantalón, chaqueta y flecos.
Pero el guiño más valenciano llega con los complementos. Herrero rinde homenaje al talento artesanal de la tierra con @artanticjoieria, joyeros que aportan el valor de lo hecho a mano; @santos_textil, que recupera la belleza y la tradición de las mantillas; y @laperfectajulieta, con tocados que completan cada look desde la delicadeza. La imagen de la novia con mantilla, girando sobre su vestido, resume bien el espíritu de la colección: un diálogo entre tradición y vanguardia, entre nuestras raíces y lo que está por venir.
Mujeres reales, maquillaje con una sola protagonista
Otra seña de identidad de Juan Herrero que repite en esta segunda entrega: modelos reales. Mujeres con su propia belleza y personalidad, realzadas por la tecnología actual, sin perder lo que las hace únicas. En un momento en que la imagen nupcial tiende a la homogeneidad, es una declaración de intenciones.
El maquillaje sigue la misma filosofía: piel real, belleza natural y una regla fundamental, elegir una sola protagonista. Labios, ojos o pómulos. Nunca todo a la vez. Una norma que cualquier profesional del sector debería tener pegada en el espejo del salón.
Un equipo y una mirada
Herrero desarrolla esta visión junto a su equipo: María José Orellana, Mónica Paredes y Hernán Menéndez. Las imágenes llevan la firma de la fotógrafa Empar Ros (@emparphoto2), que ha sabido mantener un fondo neutro y una luz suave para que el protagonismo sea de los peinados y de los vestidos.
Mi lectura
Lo que más me interesa de RAÍCES II no es solo la estética, sino el planteamiento. En una industria que a veces confunde creatividad con exceso, Juan Herrero propone lo contrario: precisión, contención y una identidad local bien trabajada. Es una colección pensada para la novia que existe, no para la que sale en el catálogo. Y ese es, creo, su mayor acierto.
El propio dosier lo cierra con una frase que podría ser su manifiesto: «Porque evolucionar también es saber de dónde vienes.»






