
Hay eventos que se olvidan al salir por la puerta, y hay otros que te dejan la cabeza dando vueltas durante semanas. Lo que vivimos el pasado lunes 26 en la Academia Casanova de Mataró pertenece, sin duda, a la segunda categoría.
Desde el Gremi de Perruqueria i Estètica de Mataró i Maresme (GPEMM) no se conformaron con organizar una simple clase magistral. Querían crear un espacio de conversación real, de trinchera compartida, y el resultado fue un lleno de socias que llenaron el aula de energía y ganas de aprender. Porque al final, las personas no quieren que les vendan; quieren conversar, compartir y ver cómo otros han resuelto los mismos dilemas que tienen ellas.
La trinchera y la gloria: 4 horas de oficio puro.
Juan Luis Soria e Irene Osuna no solo subieron al escenario a mostrar técnica; subieron a desnudar su trayectoria. Durante cuatro maravillosas horas, hablaron de su vida profesional y personal, de cómo una pareja de creadores ha logrado cosechar tantos éxitos en la última década sin perder el norte. Pero no se quedaron en la anécdota. El GPEMM quiso ir al grano, y ellos respondieron con generosidad: desgranaron el cómo se hacen las colecciones editoriales, nos llevaron detrás de las cámaras en los shootings de Dousse, nos explicaron la génesis de su marca de productos Captain Cook, y nos detallaron la experiencia de presentar sus trabajos en las grandes ferias del sector y concursos nacionales. Y, por supuesto, no podían faltar sus revolucionarios trabajos con Inteligencia Artificial, demostrando que la tecnología, cuando la guía un buen criterio, es una herramienta de libertad creativa.
La magia del «directo».
Si la charla fue inspiradora, la práctica fue electrizante. Juan Luis se puso las pilas y ejecutó un shaggy en directo sobre nuestra socia Amparo, que salió de la silla radiante y con un corte espectacular. A su lado, Irene desplegaba su maestría con el color sobre otra modelo, explicando cada paso, cada matiz y cada decisión técnica. Ver a dos referentes trabajar en vivo, con el tiempo real de un salón, es un lujo que solo un gremio comprometido puede ofrecer a sus miembros.
El broche de oro.
Al finalizar, el GPEMM quiso que nadie se fuera con las manos vacías. Los asistentes recibieron de regalo tres libros digitales de Juan Luis Soria, además de un divertido sorteo con herramientas y productos de Captain Cook y de la firma de coloración Dousse.
Desde aquí, solo me queda felicitar al GPEMM. Demostraron que cuando una entidad representa de verdad a sus profesionales, no solo defiende intereses: eleva el nivel, inspira y construye comunidad. Enhorabuena a todos los que estuvisteis allí. Esto acaba de empezar.










